Desde mediados de los noventa, con amplio dominio de técnicas originalmente combinadas, Nicola Costantino crea esculturas, instalaciones, videos y fotografías que cautivan el ojo, alteran la percepción, provocan una reacción física inmediata. Calcos de fetos animales, moldes de piel humana y jabones hechos con su propia grasa construyen una tensión entre la ornamentación y la opresión.